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Manuel Megías

Alergia a los frutos secos: recomendaciones y cómo sustituirlos

Los frutos secos, también llamados frutos de cáscara, han formado parte de nuestra alimentación desde el mismo momento en el que se empezó a desarrollar la agricultura y la ganadería, es decir, hace más de 13.000 años. Es por ese motivo que forman parte de la cultura gastronómica mundial. No obstante, la evolución del ser humano a lo largo de la historia ha ido de la mano con un aumento en la prevalencia de la alergia a estos, la cual se sitúa entre un 0,05 y un 4,9 % de la población mundial (dependiendo de zona geográfica, método de diagnóstico utilizado, tipo de frutos secos, etc.) 

Se ha podido observar que existen factores de riesgo para desarrollar alergia a frutos secos como la atopia en la historia familiar, concretamente en casos de dermatitis atópica grave o alergia al huevo.  

En el siguiente artículo aprenderás los aspectos más importantes acerca de la alergia a los frutos secos y qué alternativas alimentarias hay para que estés bien nutrido y no peligre tu salud. 

¿Qué sucede en el sistema inmunitario cuando tenemos alergia a los frutos secos?

Durante nuestros primeros años de vida, nuestro sistema inmunitario se encarga de crear un enorme archivo de antígenos proveniente de todos los alimentos que ingerimos para poder reconocerlos posteriormente. Estos antígenos son, en su mayoría, las proteínas de los alimentos.  

En el caso de los frutos secos, los IgE específicos detectan a sus proteínas (antígenos desconocidos) y comienzan una batalla para eliminarlos del organismo, lo que se traduce en una reacción alérgica que puede conllevar a la aparición de diversos síntomas.  

¿Cuáles son los frutos secos con los que debemos tener cuidado?

Los frutos secos que se deben tener en consideración si tenemos alergia son los siguientes:  

alergia a los frutos secos lista

Aparte de estos frutos secos, debes tener en cuenta las siguientes semillas si también tienes alergia a alguna de ellas, ya que los productos que contienen frutos secos o trazas de estos suelen tener también trazas de semillas y viceversa:  

  • Pipas de calabaza 
  • Pipas de girasol  
  • Semillas de sésamo 
  • Semillas de lino 
  • Semillas de cáñamo 
  • Semillas de chía 

Es importante aclarar que, pese a que las castañas son consideradas popularmente como frutos secos y puede haber gente que tenga alergia a ellas, no tienen las mismas características en cuanto a composición nutricional que los frutos secos, por tanto, no lo son. 

Por otra parte, los cacahuetes son legumbres desde un punto de vista botánico, pero debido a su composición nutricional, entran dentro del grupo de los frutos secos como otro alérgeno más.  

¿Qué síntomas aparecen si consumimos frutos secos teniendo alergia?

Nada más consumir frutos secos, nuestro sistema inmunológico se pone en alerta y desencadena una serie de síntomas que puede variar en función del individuo, del fruto seco ingerido, de la cantidad y del grado de la alergia. Dichos síntomas son los siguientes:  

  • Dificultad para respirar, tos, ronquera, estornudos y respiración sibilante (pitidos al respirar). 
  • Inflamación de la garganta e incluso cierre completo de la glotis, lo que comprometería gravemente a la respiración.  
  • Dolor de estómago, gastritis, vómitos y diarrea. 
  • Urticaria, ojos hinchados e inflamación. 
  • Bajada de la presión arterial, mareos e incluso desmayo. 

Además de estos síntomas, las personas que tienen una alergia muy grave a los frutos secos pueden sufrir un choque anafiláctico o anafilaxia, es decir, una reacción alérgica inmediata y, letal en la mayoría de las ocasiones si no se trata de manera inmediata. 

Medidas para evitar los frutos secos en nuestra alimentación

Si sufres alergia a uno o varios frutos secos, debes procurar detectarla de manera precoz y tomar las medidas adecuadas para que tu salud no corra peligro.  

Pruebas médicas específicas

alergia a los frutos secos prueba

Si sospechas que eres alérgico a los frutos secos, debes ir al médico para que te pueda derivar al especialista que se encarga de estudiar y tratar las alergias: el alergólogo

El alergólogo te realizará diferentes pruebas en función de tus condiciones personales, pero en la mayoría de las ocasiones llevará a cabo una prueba cutánea de alérgenos. Esta prueba consiste en la inyección en la piel del brazo o de la espalda de diferentes extractos de potenciales alérgenos (frutos secos, diferentes plantas, pelo de animal, otros alimentos, etc.), los cuales podrán producir o no una pequeña reacción cutánea caracterizada por edema y enrojecimiento en la zona del pinchazo. De este modo, el alergólogo concluirá a qué frutos secos eres alérgico y a cuáles no.  

Lee las etiquetas de los alimentos 

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Una vez ya conozcas a qué frutos secos eres alérgico, debes tener cuidado a la hora de hacer la compra y leer meticulosamente las etiquetas de todos los alimentos y productos que compres en busca de frutos secos como ingrediente o como traza, puesto que NO podrás consumir dichos alimentos.  

Los productos en los que casi siempre suele haber frutos secos como ingrediente o como traza son los siguientes: 

  • Todo tipo de galletas, bollería en general y cereales para el desayuno. 
  • Algunos tipos de salsas y aderezos. 
  • Platos precocinados listos para consumir y precongelados. 
  • Snacks de todo tipo y semillas. 
  • Helados comerciales y caseros (heladerías artesanales). 
  • Condimentos y platos exóticos. 

Pide información sobre alérgenos si comes fuera de casa

Padecer una o varias alergias a alimentos supone casi siempre un obstáculo cuando queremos disfrutar de una buena comida fuera de casa, ya que no conocemos al detalle los ingredientes que componen lo que nos sirven ni en qué condiciones ha sido cocinado.  

Por este motivo, debes pedir siempre la información sobre los alérgenos de cada plato, la cual se te debe entregar obligatoriamente. Esta información puede venir detallada en la carta (al lado de cada plato aparecerán los símbolos de los alérgenos presentes) o pueden facilitártela mediante la ficha técnica de cada plato (recurso obligatorio en hostelería).  

Evita la contaminación cruzada

La contaminación cruzada puede darse cuando un alimento se contamina con restos de otros alérgenos o microorganismos patógenos, lo que supone un riesgo para la salud.  

En este caso se debe evitar la contaminación cruzada tanto como si comemos fuera (pidiendo la lista de alérgenos y preguntando en qué condiciones se cocina lo que pedimos) como si nos preparamos nuestra propia comida en casa.  

Se debe procurar no manipular aquellos alimentos a los que seamos alérgicos ni otros alimentos que puedan contenerlos como ingrediente o traza en el área donde vayamos a cocinar, ya que se puede producir una contaminación cruzada. Además, es necesario limpiar a conciencia todos los utensilios de cocina y el espacio donde se cocina para eliminar todo rastro posible de alérgeno.  

La contaminación cruzada adquiere aún más importancia en caso de que haya reactividad cruzada, es decir, que las personas alérgicas a algún fruto seco puedan serlo también a otros por la similitud en los antígenos de estos.  

¿Qué aportan los frutos secos y qué alternativas hay para reemplazarlos?

alternativas a los frutos secos que puedo comer

Que los frutos secos son saludables es un hecho innegable, pero, ¿te has preguntado qué aportan exactamente y los beneficios que eso conlleva?  

Lo que más destaca de los frutos secos es que son un alimento altamente calórico debido a su contenido en grasa, que puede variar desde casi un 50 % por cada 100 g hasta un 75 % por cada 100 gramos.

No obstante, que los frutos secos tengan más grasa que proteínas y carbohidratos no quiere decir que engorden o que sean perjudiciales, sino todo lo contrario, estas grasas son insaturadas y gran parte de ellas son omega 3, las cuales ejercerán un gran efecto cardioprotector, antiarrítmico y antioxidante si se consumen de manera habitual (unas 4-7 veces por semana). 

Aparte de tener un excelente perfil lipídico, los frutos secos son ricos en fibra soluble e insoluble (que mejorará considerablemente nuestra saciedad y nuestro tránsito intestinal), tienen un contenido muy interesante de ácido fólico o vitamina B9 (ayuda a prevenir la aparición de arteriosclerosis), destacan por su alto contenido en vitamina E (gran poder antioxidante), ayudan a prevenir la aparición de diabetes tipo 2 (al ejercer un mejor control sobre la glucosa debido a su alto contenido en fibra soluble e insoluble) e incluso pueden ayudar a prevenir la aparición de ciertos tipos de cáncer debido a su efecto antioxidante.  

Ahora bien, en caso de que tengas alergia a los frutos secos, no debes preocuparte en absoluto, ya que puedes reemplazarlos en tu dieta por los siguientes alimentos para obtener los mismos beneficios:  

  • Todo tipo de verduras, hortalizas y frutas para el aporte de fibra, vitaminas y minerales. 
  • Legumbres para los fitonutrientes, la fibra soluble e insoluble y el gran aporte de proteínas y saciedad. 
  • Aceite de oliva virgen extra, aguacate, pescado azul y todo tipo de semillas para el aporte de grasas saludables y vitaminas liposolubles. 

Conociendo toda esta información sobre la alergia a los frutos secos, ya no tendrás ningún impedimento para disfrutar de la comida y, además, estarás bien nutrido al saber por qué alimentos puedes sustituirlos en tu alimentación.  

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En la app de iNuba podrás indicar que eres alérgico a los frutos secos y dispondrás de un gran número de deliciosos platos totalmente seguros para ti.  

Manuel Megías

Graduado en Nutrición Humana y Dietética.