agua corporal
Manuel Megías

¿Qué es y qué indica el porcentaje de agua corporal?

A lo largo de los años se ha hecho especial hincapié en lo importante que es mantenerse hidratado, y esto es porque el agua es el componente más importante para cualquier forma de vida.

En el agua se origina la vida, se llevan a cabo las reacciones químicas más importantes del metabolismo, se intercambian nutrientes y sales minerales, calma la sed, hidrata y refresca.  

En este artículo podrás conocer los aspectos más importantes en cuanto al agua corporal y cómo mantenerla en unos niveles adecuados para tener un estado de salud ideal. 

¿Qué es el agua corporal y cómo se distribuye en el organismo?

El agua corporal es el líquido que supone el porcentaje mayoritario en el peso total del ser humano, que puede variar entre un 50% hasta un 70% dependiendo de la composición corporal. 

En nuestro organismo, el agua se distribuye de la siguiente manera:  

agua corporal total porcentaje

¿Cómo se mide el agua corporal?

En la actualidad hay diversos métodos para medir la cantidad de agua corporal total. El más fiable y exacto de ellos es en el que se usa dióxido de deuterio (con el análisis posterior de los resultados), pero el gran inconveniente que presenta es que es muy costoso económicamente y necesita de tiempo para llevarse a cabo.  

Teniendo esto en cuenta las limitaciones de este primer método, conviene elegir el método de la bioimpedancia eléctrica, el cual es mucho más fácil de aplicar, no invasivo y cuyos resultados son muy fiables (los equipos tienen errores de medición inferiores a 0,5%).

calculo agua corporal total

Sin embargo, para tener resultados precisos se deben tener en cuenta variables como el estado de hidratación del usuario, posición del cuerpo, ejercicio realizado recientemente, ingesta de líquidos, hidratación general y la temperatura corporal y del ambiente.  

Este método se basa en la resistencia que ejercen las células, líquidos y tejidos corporales al paso de la corriente eléctrica, de modo que la masa libre de grasa (que contiene los líquidos del cuerpo) conducirá muy bien la corriente eléctrica; y la masa grasa no la conducirá bien o ejercerá un efecto aislante.  

Otros métodos menos utilizados, aunque útiles para poblaciones muy específicas, son los cálculos antropométricos y las fórmulas de Mellits y Cheek.  

Niveles normales de agua corporal según sexo y edad

Aunque el ser humano se componga en su mayoría de agua, es importante aclarar que existen diferencias notables en este porcentaje que vienen dadas por el sexo del individuo y la edad.  

Niveles de agua corporal

Condiciones y factores que alteran los niveles de agua corporal

Existen diversas condiciones y factores que pueden alterar levemente o muy significativamente los niveles de agua de nuestro cuerpo y por ello debemos tener cuidado para no poner en riesgo nuestra salud.  

Edad y sexo

Como se ha indicado antes, la edad es un factor de gran importancia en cuanto a la cantidad de agua que contiene nuestro organismo.  

El periodo de nuestra vida en el que tendremos más cantidad de agua es cuando somos recién nacidos y en la niñez, e irá disminuyendo conforme crezcamos, ya que la composición del cuerpo cambia sustancialmente, sobre todo en cuanto a cantidad de masa muscular y de tejido graso se refiere, de modo que en edades avanzadas habrá menos cantidad de agua corporal por la disminución de masa muscular y el aumento de grasa. 

Por otra parte, el sexo también es un factor a tener en cuenta, puesto que, fisiológicamente, los hombres tienen más cantidad de masa muscular que de grasa, lo que se traduce en una cantidad de agua corporal algo mayor que en mujeres (menor cantidad de masa muscular y algo mayor de grasa). 

Temperatura ambiente

La temperatura ambiente es un factor que influye mucho en la cantidad de agua que nuestro cuerpo tiene, de modo que, a mayor temperatura ambiental, nuestro cuerpo eliminará mucha más agua en forma de sudor para regular la temperatura (casi todo se evapora directamente), lo que supone una cantidad diaria significativa. 

Ejercicio físico intenso

La práctica de actividad física también es un factor que provoca la pérdida de agua al aumentar la temperatura del organismo, y se traduce en una necesidad de este para refrigerarse, esto es, sudando.  

Si al sudor generado de manera natural en el ejercicio le sumamos un aumento de la temperatura ambiente, tendremos periodos de sudoración en los que se pueden perder hasta 10 litros de agua, lo que necesita de un aporte hídrico constante y adecuado para no poner en riesgo la salud. 

Ingesta de líquidos

La ingesta de líquidos en forma de agua, otro tipo de bebidas y la que contienen los alimentos aumentará la cantidad de agua que nuestro organismo almacena y se regulará mediante los procesos de respiración, sudoración y eliminación de orina y heces. 

Respiración

Mediante la respiración podemos llegar a eliminar hasta 400 ml de agua diarios sin tener en cuenta actividad física ni otros factores, de modo que esta cantidad puede ser incluso mayor.  

Problemas de salud que alteran la cantidad de agua corporal

Hay un gran número de problemas de salud que tienen como consecuencia una alteración en la cantidad de agua que contiene nuestro cuerpo, ya sea por no poder eliminarla correctamente como por la pérdida excesiva. 

Las patologías que más afectan al agua corporal son los siguientes: 

  • Problemas renales que requieren un mayor aporte hídrico (falta de hormona antidiurética) o que tienen como consecuencia el edema (al no poder eliminar suficiente agua por la orina). 
  • Problemas digestivos que desembocan en vómitos y diarrea y, por tanto, una gran pérdida de agua. 
  • Hemorragias y menstruaciones abundantes que suponen una pérdida de agua a través de la sangre. 
  • Enfermedades como el cáncer, infecciones recurrentes, insuficiencia cardiaca, fiebre alta, etc. 
  • Alteración en la sensación de la sed o en la capacidad para beber agua, ambas comunes en la tercera edad y en enfermedades neurodegenerativas como la Esclerosis Lateral Amiotrófica, en la que la disfagia impide que las personas afectadas puedan beber agua al haber un alto riesgo de aspiración pulmonar. 

Consumo de fármacos

Hay fármacos como los diuréticos, fenitoína, teofilina, broncodilatadores, laxantes, etc., en los que hay una pérdida de agua entre sus efectos principales, por lo que habrá que reponer esa pérdida mediante una hidratación adecuada. 

nivel de agua corporal bajo

Cómo mantener un nivel de agua corporal óptimo

La cantidad diaria de agua que se recomienda consumir varía mucho en función los factores mencionados anteriormente. No obstante, lo que sí que está claro es que se recomienda consumir como mínimo 35 ml/Kg de peso al día, de modo que, para un adulto de unos 80 kg, la cantidad de agua mínima recomendada sería 2,8 litros.  

Las necesidades de agua en los bebés serán de aproximadamente 90 ml/Kg y para las personas mayores será algo mayor que para adultos, con el fin de mantener una función renal óptima y el equilibrio de electrolitos.  

Para mantener un nivel de agua corporal óptimo podemos hacer lo siguiente: 

  • Tener siempre a mano agua (en la oficina, en la calle, en la nevera…). 
  • Recurrir a infusiones, bebidas refrescantes y otras bebidas sin azúcar en caso de no escoger el agua. 
  • Puedes comprarte una botella de vidrio o de metal para llevarla siempre contigo, así recordarás que tienes que beber agua. 
  • Incluye muchas frutas, verduras y hortalizas en tu alimentación, ya que la gran mayoría tiene al menos un 85% de agua en su composición. 
  • Aprovecha el otoño y el invierno para preparar las sopas, purés, cremas y caldos que más te gusten.  
  • Puedes recurrir de recordatorios en tu teléfono móvil para recordarte que tienes que beber agua.  
agua corporal normal

Como has podido comprobar, es imprescindible mantener un nivel de agua corporal adecuado para evitar la aparición de complicaciones de salud derivadas de la deshidratación y para ello debemos hacer caso a nuestra sensación de sed y tener agua siempre a mano.  

Manuel Megías

Graduado en Nutrición Humana y Dietética.